¡Que tengas un bonito día!

Eso es algo que suelo decir, no mucho a mis amigos (a ellos les digo más, “un abrazo”, “un beso” o variaciones), si no más bien a mis conocidos… pero, fíjense ustedes, ¿qué representa tener un buen o bonito día?

Haciendo un poco de musarañismo (palabra inventada por mí, ¡y no se diga más! Sonrisa), pues me puse a reflexionar en ello hoy, basándome en una imagen que encontré aquí (esta web es un vicio, definitivamente) y que les muestro a continuación:

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Y bien…

1. Yo no tomo té, excepto cuando he excedido mi ración diaria de café (dos tazas, para los no iniciados), y dudo que vaya a tomarlo como hábito, así que… meh…

2. Eso no se puede siempre, pero cuando visto con alguna ropa que me gusta o que me trae recuerdos, soy feliz Sonrisa

3. Eso siempre. Recuerden que ¡se siente mejor dar que recibir! (las gracias, para los malpensados…)

4. Ohhh… cuando se puede, pues sí Risa

5. ¡Postre de almuerzo, buenazo! Eso me recuerda que estoy con antojos de panqueques…

6. Eso, y la luna llena. Nada mejor que compartir la vista de la luna llena, con alguien especial…

7. Básico, es un buen hábito personal. Dicho esto, me encantan cuando los hombres usan colonia… huelen taaan bien… ahhhh xD

8. A mi se me da por sonreír mucho, así que sí, lo hago.

9. Últimamente no puedo leer mucho, pero es genial hacerlo, es como si te perdieras en un mundo distinto y vivieras las aventuras de los personajes, ¡lo máximo!

10. Nunca lo he hecho, pero ya llegará ese día, y espero que pronto Sonrisa

11. ¡Eso siempre!

12. Cuando se puede… o recuerdo las buenas pelas que he visto…

13. Se repite 11, pero supongo que es porque, nuevamente, se siente muy bien dar, antes que recibir. No sé como explicarlo, pero uno se siente bien en el corazón… y es genial… recrearse en la alegría de otros, sabiendo que uno es el origen y causa de ello…

Con estas musarañas, les dejo, mis amables lectores, y que tengan muy buenas noches y un muy buen día mañana.

¡Y hasta la próxima!

Una de corazones jóvenes

Las tardes soleadas me recuerdan a la infancia, a la adolescencia. Aquellos tiempos en los cuales mi felicidad consistía en comer un Sorrento semanalmente, y no habían deudas ni deadlines en mi vida…

Cuando tengo una duda, o una preocupación, trato de recordar esos días, y pensar en lo que hubiera hecho con la mentalidad que tenía a los 13, 14 años… a mí me funciona utilizar ese enfoque más sencillo, directo y menos complicado, al menos. Hoy, por ejemplo, se me ocurrió una idea para lidiar con un… no sé si problema, pero situación incómoda… y bueno, me alegro de haber llegado a esa idea. Hasta me hizo sonreír 🙂

Y pensaba en todo esto mientras escuchaba una canción, que por estos días está sonando en un comercial de Play Station. Tenía que ser el gran Frankie Sinatra para hablar de corazones jóvenes, y recordarnos el gusto de las cosas sencillas.

“Fairy tales do come true, it can happen to you”…