Una de cosas de las que no suelo hablar

En el colegio de monjas intentaron enseñarme cómo ser una "señorita", y para suerte mía no lo lograron ;). Sin embargo, sí que aprendí eso de que en la mesa no se debe hablar de fútbol, religión o política. Y sí, luego de años de fines de semanas y feriados arruinados por las desavenencias políticas de mis progenitores, pues es entendible que le huya a ese tipo de conversaciones, aunque sea por medios virtuales.

Aun así, hoy ejerzo mi derecho a dar mi opinión del tema, que en realidad con cada elección presidencial o municipal la refuerzo más, a saber.

1. "Papeles son papeles, promesas son promesas", dice la canción. Es cierto. Es imposible que un candidato cumpla al 100% lo que promete en su campaña. Es como pedirle a una hamburguesa de un fast food que se vea como la del comercial. Ellos tienen una misión (ganar las elecciones), por más que digan que van a servir al pueblo, finalmente quieren ganar un sitial en la historia, un sueldazo y una pensión vitalicia jugosísima para ellos y para su familia. Y no está mal… pero hay que recordarlo al votar.

2. El hecho de que salga tal o cual candidato elegido, no va a cambiar en mucho tu vida. Si alguien dijo "hey! y qué con el primer gobierno de AGP?" pues no lo puedo negar; mis padres compraban leche de contrabando y lavaban pañales sucios porque no habían desechables (es más, sospecho que la leche ENCI tuvo que ver mucho en mi pequeña estatura Confundido). Y aun así… salimos adelante. Un poco para reforzar el punto anterior; un candidato X dice, yo erradicaré la pobreza… en principio, MENTIRA!!, eso de la pobreza en nuestro país tiene raíces tan profundas, y que requieren soluciones complejas porque se trata de un problema complejo (aquí caería bien una referencia a Peter Checkland y los sistemas blandos, pero eso será motivo de otro post).

3. En un mundo globalizado en el que vivimos, los países no son islas. Y menos en Latinoamérica. No hay forma de hacer un gobierno similar al primero de AGP, por decir algo, al menos en nuestro país. No es un secreto que EEUU tiene una gran influencia por acá… no digo que esté bien, digo que es cierto… eso es así desde la misma independencia del Perú, de estar influenciados por los españoles pasamos a estar influenciados por los ingleses, luego estadounidenses (que conste que dije "influenciados"), entonces no nos conviene estar contra ellos (aunque deberíamos, pero esa es otra historia) y contra el mal llamado "primer mundo". Ahí tienen al mismísimo Obama (cuyo gobierno refuerza mis tres puntos expuestos hasta ahora). Guantánamo sigue ahí, las tropas siguen en Irak, la economía sigue tambaleándose. Y no es un mentiroso ni un mediocre, simplemente que las circunstancias no le permiten hacer mucho… como probablemente le pasará a nuestro siguiente presidente.

4. El voto “cool”. Expresar nuestras preferencias electorales por los medios sociales está de moda, es fácil sentirse cool, intelectual, "responsable" haciéndolo. (Las cosas como son, tomen Sprite Lengua fuera). Un poco más y vemos al equivalente lorcho de Paris Hilton, con un polo que diga "Votar es fashion". Qué bonito…

(Antes que me echen tomates, yo voté por la actual alcaldesa porque me gustaron sus ideas, no por ser una “tía regia”.)

Yo me pregunto más bien por quién va a votar el comunero que pastorea sus alpacas en Huancavelica, la señora que da tecito a sus hijos porque no tiene para la leche bajo un techo de esteras en Manchay, el joven al que operan con taladro y tenazas oxidadas en Junín, la chica de ascendencia asháninka que acaba de llegar a la capital para postular a la San Marcos. No tengo forma de saberlo. Pero sí hay algo que puedo hacer: votar por ellos. Si aumentan el sueldo mínimo, si reducen los impuestos, si se mejora la educación, es especialmente para el bien de ellos.

Y bueno, si su abuelo fue de cierto partido y votan por el candidato familiar, o si en tal o cual gobierno salió favorecida su familia y votan para devolver ese favor, o si les regalaron muchos posters y lapiceros de cierto postulante y eso les gustó, pues bien por ustedes. Sólo le transmito mi visión, buena o mala pero mía.

¿Qué por quién voy a votar? Como les dije, hablar de política me parece de muy mal gusto. Pero por hoy voy a hacer una excepción. En realidad aún no lo tengo definido. Estoy entre un diplomático que se atreve a demostrar que su formación lo ayudará a ser un buen estadista, y un economista cuya carrera profesional es todo un ejemplo de superación. De ambos me gustan sus propuestas, sus equipos y sus ideas de renovación (y además que creo en las segundas oportunidades Sonrisa). El resto no están mal, pero no los siento inclusivos, y como hija de provincianos, pues no puedo apoyar a propuestas que en la práctica sólo consideren intereses capitalinos.

Para cerrar el post, les dejo con una canción que nada tiene que ver… pero que les va a alegrar, a las chicas sobre todo, considérenlo un regalito por el 08/03 Guiño

Esos charangueros son lo mejor :3
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s